Treinta y siete millones de seres humanos muertos y usted se queja del coste que supone defendernos. ¿Es que no ha oído lo que nos acaba de decir el almirante? La alternativa es la muerte. La muerte auténtica, no un simple e inconveniente sopor mientras la clínica le cultiva un cuerpo nuevo. Morirá, Crispin. Y eso dura para siempre.

Seguimos con la Saga de la Federación, Judas Desencadenado, Peter Hamilton