El MÚLTIPLE, el árbol llamado Hurr por las criaturas capaces de gruñir, tenía setenta y siete párpados engarzados en su nudoso tronco. Numerosas decenas de ellos estaban cerrados la mayor parte del tiempo. A veces abría alguno. Los ojos que había debajo eran de las más variadas formas y colores. Algunos eran ojos de pájaro, otros de niño, otros de lobo y otros de anciano. Un día, de pronto, encontró un objeto al que nunca antes había prestado atención: un libro. Y supo entonces que necesitaría los ojos de un ser humano para aprender a leer.

Oculi Arboris, Sofía Rhei

Con los ojos de niño y de anciano, ¿por qué necesita Hurr los ojos de un ser humano para aprender a leer? ¿Es que el niño no había aprendido aún y el anciano ya no veía? ¿O Hurr llama niño y anciano a otros que no son el ser humano? ¿O eran el niño y el anciano de un tiempo en que no había libros, y por eso Hurr no les había prestado atención? ¿O es que Hurr no hizo la asociación? ¿O necesitaba una excusa para hacerse con otro ojo?

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